De unos años para acá, comencé a escuchar en mis clases de danza, principalmente en las de composición las palabras realidad y ficción constantemente, palabras que si bien las conocía comenzaron a tomar otro peso en mi cabeza.
Citaré algunas frases en las cuales aparecían estas palabras para ser mas clara en el sentido que estas tomaban:
“Entre mas real lo hagan mas ficción le dan al espectador / De lo real nace la fantasía de la ficción no nace nada / Tiempo real-Tiempo ficción / ¿Qué tanto puede tener una obra de realidad y qué tanto de ficción?”
Por nombrar solo algunas frases que quedaron resonando y que día con día descubro que la realidad-ficción se han vuelto un tema para muchos coreógrafos y creadores de danza.
Nunca entendí el por qué de cuando algo te aparece por primera vez después sigue apareciendo, es decir, si es algo que estuvo siempre y de repente le prestaste atención y por eso empieza a aparecer todo el tiempo, o porque la vida es así y estamos todos sintonizados en el mismo canal, pero me sorprendí que ese tema de ficción-realidad en la danza, también era tema en el cine- documental/ficción, en el teatro- presentar/representar, así como en la fotografía. Cineastas que suponen que la ficción tiene que terminar, otros que dicen que no habría que existir diferencia entre los documentales y la ficción, y directores de teatro y actores que prefieren trabajar con no actores y que presentan en el teatro su vida; fotógrafos que exponen en sus fotos, por ejemplo, la última mudanza de su abuela.
Es extraño, lo es o para muchos debe serlo, y habrá quienes defenderán la ficción hasta el último momento, pero a mi en este momento me parece fascinante y entendible, hay tanto que se vive en la vida real que porque no presentarlo, así como es.
Pero hasta acá vamos bien, y en el cine, en el teatro y en la fotografía me queda clara la diferencia entre la ficción y la realidad, y apreció a distancia que quienes se relacionan con dichas artes lo tienen ya asumido o por lo menos es un tema de discusión, pero en danza creo que sigue siendo un tema difícil y en una obra de danza me surgen dudas de dónde podemos enfocar la realidad y dónde la ficción. Temas como tiempo real y tiempo de ficción o la diferencia entre trabajar con una canción pregrabada a trabajar en silencio me queda claro. Pero creo que hay mucho mas por investigar, y muchas mas preguntas para generar y seguir trabajando. Entiendo que la danza puede llegar a ser mas compleja, mas abstracta, pero también entiendo que los bailarines a veces somos nostálgicos y nos cuesta desaprender todo lo aprendido con tanto esfuerzo siendo por eso que generalmente quedamos detrás en estas situaciones.
¿Cómo podemos estar en un escenario presentando y no representando?, ¿Cómo podemos presentar nuestro cuerpo en un escenario, en vez de representarlo?
Y por ahora tengo un primer esbozo de respuesta:
Comenzar a diferenciar el Hacer y Estar con el hacer como que hacemos y el hacer como que estamos .
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