16 sept 2009

SINFIN

Hace un tiempo había empezado a escribir una historia, la de Franco y de Abril. Dos jóvenes que lo único que sabía de ellos es que asistían a clase de escultura como hobbie, pero después no sabía nada mas. Ella estaba empezando una escultura de una nadadora y él de un hoyo. La pauta del profesor para esta creación había sido la profundidad. La única persona de la clase que no estaba empezando con una nueva escultura era una señora, que hacía dos años trabajaba una escultura de hormigas llevando un pedazo de comida y que al parecer no la podía terminar, pero al profesor le encantaba, así que la dejaba que continuara con ella. Y así como esta señora, este cuento lo empecé ya hace varios meses, y no lo puedo terminar, no hay aún nadie que le guste, ni logro encontrar su profundidad. Así que empecé a hacerme preguntas para intentar llegar a resolver el hecho de que dos jóvenes se presentaran en mi cabeza y yo que los había creado no sabía a donde los iba a llevar.
Uno. ¿Cómo es Franco?, un joven de 22 años, estudiante de sonido, hipocondríaco y con padres ya mayores. Dos. ¿Cómo es Abril? En Abril no pensé, le puse nombre de mes porque eso ya dejaba la puerta abierta. Sé que vive con su padre, en un edificio antiguo muy lindo y que de la ventana de su cuarto, que justo da a una ventana del edificio de la vereda de enfrente, siempre mira a un señor saltando la cuerda, siendo esta imagen la que la acompaña todos los días. Tres. ¿Cómo están vestidos? El usa jeans y camisetas siempre de tonos oscuros, grises, negros, con escritos o estampas. Abril, siempre usa un vestido gris. Donde viven no hace frío casi nunca, así que no los imagino con sweater o abrigos, siempre ligeros de ropa.
Pero ahora que lo pienso, no se muy bien como se conocieron. Me imagino que en una farmacia ya que el es hipocondríaco y ella vive con su padre y justo el departamento de dos pisos arriba de ellos, hace un tiempo, se había incendiado, no había pasado nada grave, los bomberos habían llegado rápido, pero Julio, el padre de Abril, se había quedado muy nervioso, así que ella fue a comprar algo para calmarlo, y fue ahí en la farmacia que se encontró con Franco, quien había pasado porque tenía dolor de cabeza, y mientras pedía algo para calmarlo, vio a Abril y la vio tan agitada que le preguntó que le pasaba y ella lo vio tan pálido que le preguntó que le pasaba a él. Lo peor que le pudo haber hecho a un hipocondríaco, quien empezó a sabotearla con preguntas. Muchas preguntas de si realmente estaba pálido, si creía que le podía estar pasando algo malo. Abril que tenía que llevar el medicamento a su papá no le prestó mas atención y se fue rápido, lo que a Franco dejó mal, porque por su paranoia no había podido platicar mas con ella.
Así que ahí tengo el primer encuentro. Cuatro. ¿Cómo se reencontraron para ser amigos y decidir ir juntos a las clases de escultura? Vivían muy cerca y se encontraron en otro lugar, se reconocieron, esta vez ninguno de los dos estaba alterado y pudieron platicar, y conocerse y así empezar a verse. Franco le contó porque había decidido ser sonidista. Sus padres al ser ya grandes, tenían aparatos eléctricos ya muy viejos, los cuales funcionaban bien pero siempre hacían algún sonido extraño, y como ellos no tenían ya el oído muy agudo pues no les importaba, lo que obligó a Franco amigarse con estos sonidos, y así empezar a grabarlos, a componer cosas. Empezó a resolver el volver algo molesto en algo armonioso. Después de esta parte de la conversación Franco le preguntó a Abril que hacía, (y así contestó a mi pregunta también), su papá tenía un local en el que se arreglaban electrodomésticos y ella lo ayudaba a atenderlo, ya que su madre había muerto, y como ella no tenía ganas de ir a la universidad prefirió quedarse con él y cuando terminaba se iba a hacer ropa a su casa. Ya tenía varias prendas y en cualquier momento haría algo con ellas. Pero creo que fue el detalle de los electrodomésticos lo que les dio mas conversación.
Así que empezaron a verse de vez en cuando.
Franco trabajaba en un Seven Eleven y a veces cuando salía pasaba por Abril e iban un rato a un parque frente al cual había una disquería, así que iban o a la tienda o se quedaban en el parque platicando un rato. Franco aparte de disfrutar la compañía de Abril, disfrutaba mucho el camino de su trabajo a su casa. Tenía que pasar justo por una calle angosta, llena de árboles, en la que las copas estaban tan cerradas que no entraba casi la luz, y la poca que entraba era hermosa, muy suave, medio amarillenta, así que por mas que tuviera otras opciones de caminos siempre hacía el mismo, y para terminar con el viaje en solitario con su walkman, al final del recorrido siempre estaba en la ventana el hombre saltando la cuerda.
Cinco. ¿Por qué empezaron a ir a escultura? A Abril le gustaban mucho las manualidades y a Franco no tanto, pero un día en el parque en un poste se encontraron un cartel rosa muy llamativo que anunciaba las clases que se daban justo ahí, así que en vez de ir solo a platicar, le sumaron a la convivencia esta actividad, la cual les hacía bien y les ayudaba a conectarse desde la inspiración. La parte que mas disfrutaban era cuando uno le preguntaba al otro porque estaba haciendo eso, y el otro tenía que explicar de donde había surgido la idea. Una vez Franco hizo un sillón, y cuando Abril le preguntó porque, el le contó que en su casa había muchas sillas pero que no había sillones, lo cual resultaba un poco incómodo, lo más cómodo era una mecedora. Así que una vez una tía, les había regalado uno, individual, y había ocasionado tantas peleas para ver quien de los tres se sentaba en él cuando se juntaban a ver la televisión, que habían preferido regalarlo y quedarse solo con las sillas, que el único sillón que iba a quedarse en la casa sería uno que fuera mínimo para dos, así que él había decidido hacer uno en recuerdo de la historia y del sillón que hasta la fecha no había llegado. Y esta vez era Franco quien le preguntaba a Abril por qué una nadadora. Hacía dos noches que Abril soñaba con una nadadora que no podía ganar ninguna competencia porque nadaba en reversa y su tiempo se iba para atrás, y le gustaba tanto la idea que quería hacerla.

Un día descubrí que el walkman de Franco no funcionaba, que lo usaba porque sentía que podía ensimismarse más mientras paseaba, y que en el fondo para el era como un caracol, que había guardado todo el sonido de la música que había sonado y que el la escuchaba, hasta había veces que cuando llegaba por Abril antes de tocar el timbre se esperaba a que el tema que estaba escuchando terminara. También supe que justo en casa de Abril sobraban muebles, así que con el padre decidieron regalarle un sillón verde de tres plazas que tenían en la bodega del local a Franco, que el único defecto que tenía era que cuando te sentabas y te levantabas las bases crujían.
Descubrí que Abril estaba planeando hacer en su casa una venta de su ropa., estaba nerviosa porque era la primera vez que la mostraría y Franco sería el encargado de pasar música. También supe que tiempo después se murió el señor que saltaba la cuerda y que ahora se había mudado una familia que siempre tenía las cortinas cerradas.
Seis. ¿Cuál sería el final? Así que decidí que la historia no tenía que terminar, que continuaría visitando a Franco y a Abril descubriéndolos, y que esta historia trataría de preguntas, que a veces tendrían respuestas, y que el mejor final para una historia de preguntas sería siempre una mas.
Lo último que supe fue que habían terminado sus esculturas y que la nueva pauta era el silencio. Siete. ¿Qué harían?

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